Últimos artículos


Promotoras minombre.es


Fundación Utopía Verde: Internet, Ecología, Paz, Derechos Humanos, Defensa de los Animales, Cultura, Software y Conocimiento Libre,... Sociedad Civil de Huelva: ciudadanos, asociaciones, fundaciones, plataformas ciudadanas y otras organizaciones onubenses sin ánimo de lucro (ONG). Diseño web y otros servicios avanzados de Internet: registro de dominios, diseño web, administración electrónica y alojamiento web. Software Libre, CMS, tiendas electrónicas, foros, galerías, listas de correo, ERP, CRM,... Html, Python, Zope, Plone, Php, MySQL, Certificados SSL, LSSI, LOPD y otros servicios de Internet. Traducciones, publicidad on line, formación, manuales, estudios tecnológicos, etc. Huelva, Andalucía y resto de España.

La peguera: un aprovechamiento forestal ya olvidado

Muchos nos preguntaremos de donde procede este nombre tan peculiar, de un entorno tan conocido y enclavado en la zona norte de nuestro Municipio. Bueno antes de nada, deciros que no es seguro que se llame la zona en cuestión así, por lo que se a relatar a continuación, pero cuando acabe juzguen ustedes mismo.

Índice

Introducción
Elaboración de la pez
Bibliografía

Introducción

Uno de los oficios perdidos, puede ser el antiguo oficio de “El peguero”, en el que éste con ayuda de un horno o “La peguera” y mucho trabajo, desempeñaba la labor lenta y paciente de sacar “La Pez”, producto negro y viscoso sacado del Pino.

Apreciado por el relleno impermeabilizando las botas de vino, con éste producto además se balaustraba las pateras, dándoles estanqueidad a la madera de los barcos y con ayuda del “caldero de la pez” y el hierro de marcar, se marcaba a las ovejas, antes y después de esquilarlas sin hacerlas ningún daño y también servía para curar las royas del ganado.

El Pino piñonero (Pinus pinea) es el más extendido en nuestra región aunque también existen y existirían antiguamente con un mayor auge debido a la importancia de la resinación, el Pino marítimo, rodeno o resinero (Pinus pinaster), para la extracción de la resina o trementina, destilándola después con el fin de obtener esencia de trementina o aguarrás.

Si bien el pino marítimo no puede competir en cuanto a calidad de madera debido a la cantidad de resina, o en cuanto a producción de piña, o mejor dicho en cuanto a piñón comercial, si le iguala al piñonero en “picón” y sobrepasa en sustancia resinosa.

A continuación se expondrá todo el proceso de la saca, cargadera y obtención de la pez, desde el árbol hasta la peguera, así que al que le interese que siga leyendo y al que no ya sabe de donde puede venir el nombre que caracteriza a una zona maderera y resinera de antaño y que pertenece a la cultura de nuestro pueblo, que no sólo fue marinero. Otro día hablaremos de los boliches de carbón, la cogida de piñas, etc,…

índice

Elaboración de la pez

De Marzo a Noviembre transcurría el trabajo entre los pinos, es la época de la resinación. La mejor época para transformar en pez los restos de resina, es en invierno. Los restos que han quedado en el suelo arenoso, junto con hojas y ramas, serán recogidos por el peguero, a estos restos se le denomina “sarro”, y también en otras zonas de la península (con el pino albar) se buscaban y arrancaban del suelo los tocones para la elaboración de la pez, cosa que no descarto que se realizará también en nuestra zona, tan arenosa.

Formación de sarros

Cuando ha terminado la época de resinación se recoge el sarro, mezcla de “miera seca” con ramas y hojas que han quedado al pie de cada árbol. Los sarros se irán recogiendo y metiéndolos en saco, para su posterior trasporte a la peguera, que antiguamente se realizaría con burros de carga. Pero antes se les debe limpiar la arena, para que no se “atierre” la pez al quemarse. Por que si no, se puede ahogar el horno.

Se utiliza para picar los sarros y poder sacarlos de alrededor de la base del pino, la “azuela doble” que por un lado lleva “el peto” y por el otro “la boca”. Con el peto se pica y con la boca se levanta el sarro, tapando después con restos de hojarasca otra vez la base, para que la resina no caiga directamente sobre la arena. De éste modo al próximo año la podrá recoger mejor y más limpia.

Azuela

Ya cargada la materia prima para obtener la pez. Deberá de trasportar los 1200 kg de combustible que cabe en una hornada o peguera. Éstas son unas pequeñas edificaciones de adobe, reforzadas con ladrillos, que se ubican en las afueras del pueblo. Antes de llenar la peguera hay que limpiar bien los residuos de la última hornada. El suelo de su interior llamado “muela” tiene una cierta inclinación hacia un agujero por el que se escurrirá la pez. Este agujero comunica la muela con la caldera exterior u hoya en la que se recogerá la pez.

Peguera y caldera

Antes de encender se coloca un rodillo de leña perpendicular a la zona del agujero y otras de menor grosor sobre ésta, realizando un filtro para que traspire el fuego y el agujero. Evitando que puedan caer residuos y obstruya el conducto durante la combustión, se cubre con una capa de ramillas verdes o “ramélas” y luego se le coloca un “lienzo de teas” de maderas para que ahueque más y tire mejor.

Llega el momento de echar los sarros. La alternancia de sarros y ramillas secas o “chistos”, sirven para dejar ahuecado el combustible y garantizar así, que coja fuerza el fuego.

A la vez que aumenta el contenido de combustible en el interior de la peguera, se va cerrando la boca de ésta, con adobes y barro para que no entre suciedad. Se irá tapando con los adobes conforme se van acumulando capas alternas de sarro y ramas de ramélas y chisto, para poder ir controlando el tiro, cuando todo el combustible esté ardiendo.

La tapa de la hoya o caldera exterior tendrá que estar previamente sellada con barro, sin dejar que entre el aire durante la combustión de la peguera. Es de lo más importante a la hora de hacer la pez.

La última capa de la peguera, la echan de virutas de remondar los pinos llamadas “serojas”, su gran contenido en resina las convierte en una mecha excelente para empezar a quemar la peguera. Dejando un hueco de salida sin tapar, para que en forma de chimenea tenga más tiro el fuego y tirando una cerilla se hace una cruz en señal de que vaya todo bien y prenda sola.

Peguera esquema general

Encendida la peguera ya sólo basta esperar que con la combustión de los despojos, ramas y sarros; la resina o miera se va escurriendo lentamente hacia el fondo sin llegar a quemarse. Ahora sólo queda controlar que el tiro del fuego sea el apropiado y esperar que todo vaya con normalidad. Al llegar la noche la peguera estará en su máximo rendimiento. Por el color del humo se sabrá si la pez se está quemando y se deberá de vigilar. Mientras el humo sea blanco es señal de que todo va bien, ahora si el humo tiende a una tonalidad oscura, es señal de que se está quemando, para lo que tendremos que poner un par de vueltas más de adobe cerrando el tiro del fuego.

A la mañana siguiente ya con la peguera más ahogada y con menos combustible se irá quitando los adobes, para que tire más el fuego y también parte de la ceniza que ha quedado. Como queda poco combustible se puede abrir la hoya, sin correr el riesgo de que se queme el producto obtenido. Y también nos aseguramos de que el agujero que va a la caldera no se haya obstruido.

Se saca la pez ahora que está caliente y líquida, porque si se esperara más se endurece bastante. Con unos cazos especiales se sacará la pez y se vierte en unos bidones especiales. Cuando se va terminando se calienta el azadón, para poder manipular mejor la cantidad de resto que queda sin que se adiere a éste. Si la cantidad ha extrae es pequeña 40 ó 50 litros, no se utiliza bidones sino que alisando el terreno, se coloca un armazón de tablones que irá revestido totalmente de barro tanto por fuera como por dentro y el suelo además con piedrecillas pequeñas, dejándolo enfriar, luego se sacan trozos de 3 m2.

La combustión continuará un día o dos más, dejando que caiga ya menos la pez, y siempre tapando la hoya.

La pez luego será tratada en la fábrica y destilada, pasando por varios procesos.

índice

Bibliografía

  • Oficios perdidos. El peguero. Pyrene, SL. 1996.
  • López González, Gines A. 2002. Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares. Ed. Mundiprensa. Madrid.

índice

Por José M. Caraballo.
Publicación: 1 de Mayo de 2007.
Revisión: (0).

Bookmark and Share