octubre 2007

BIENVENIDOS A ESTE PAÍS 

indio

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Venís a una tierra en la que muchos de nosotros fueron antaño emigrantes, pero el dinero tiende a volvernos olvidadizos e insolidarios. Hemos de lamentar que no os recibimos, precisamente, con espíritu de acogida, sino porque os necesitamos, pero la oferta de trabajo que el mundo desarrollado quiere llevar a cabo, es demasiadas veces oferta de un “trabajo basura”. Conviene saberlo para no llamarse a engaño, si luego os sentís injustamente maltratados. El mundo del trabajo puede ahora miraros simplistamente como competidores indeseados. Esta puede ser la realidad que os vayáis a encontrar y que en todo caso os conviene conocer. Conocemos muchos casos entre vosotros que se decidieron a emigrar por la desesperación y la falta de horizontes. Pero conocemos a otros que tenían en su país de origen un puesto de trabajo suficientemente seguro, y que lo dejaron por el sueño engañoso de un enriquecimiento fácil. Un sueño inducido por el espectáculo ilusorio de muchos de nuestros concursos televisivos, cuya retransmisión llega hasta vuestro país y en los cuales parece que aquí se regala el dinero. Ello ni es así, ni tiene la raza humana esos niveles de generosidad, sin embargo, ese fácil señuelo de la “quimeras de oro” y del regreso al propio país enriquecido y suscitando admiración, ha dañado siempre a todos los fenómenos migratorios. 

Bienvenidos son los que de veras necesitan venir, y ojala tuviéramos más manos para abrírselas. Es triste que muchos inmigrantes estén siendo víctimas de uno de los comportamientos más inhumanos de nuestra hora: el de las mafias, que se aprovechan de la necesidad y juegan con la ignorancia humana, enriqueciéndose a base de transportar hasta aquí en unas condiciones degradantes, con informaciones y promesas falsas  y sin ninguna clase de garantías. Es importante que todos luchemos por acabar con esa plaga, que antes de salir del propio país, os informéis de las condiciones reales del lugar de llegada, sin prestar oídos a los timadores profesionales, y que los diversos gobiernos faciliten medios de acceso en los niveles de acogida. Vuestra integración es necesaria pero no va a ser fácil porque vais a encontrar bastantes rechazos iniciales y porque os es más cómodo encontrar compañeros del propio país y aislarse con ellos en una especie de enclave. Si embargo es importante que tratéis de sentiros parte de la nueva sociedad a la que habéis llegado, porque a la larga, el cerraros puede resultar más dañino. Hay que conservar, por supuesto, todos los puntos de apoyo y de referencia que os ayuden a no perder la propia identidad, pero el futuro del actual fenómeno migratorio puede estar en esa fusión lenta por la que nos vamos poco a poco aceptando unos a otros, reconociéndonos, respetándonos y enriqueciéndonos mutuamente. Esto, naturalmente, depende tanto de vosotros como de nosotros. 

Desde aquí, seguiremos pidiendo que los Gobiernos sean amplios en la aplicación de la ley de extranjería cuya finalidad no sea sólo asegurar la mano de obra necesaria y que se suavice la negación de derechos a los llamados “ilegales” sin haber delinquido ninguna ley porque ” TODA PERSONA TIENE DERECHO A CIRCULAR LIBREMENTE” (art. 13 de
la Declaración de los DD.HH.)            ASOCIACIÓN HUELVA ACOGE