Nuestra historia

   NUESTRA HISTORIA
     
  •  Inicios:
 
 
  En el periodo comprendido entre 1992-1993, en la medida en que se produce un gran incremento de medios y recursos, a través de las subvenciones publicas y del apoyo de los primeros socios económicos, se permite impulsar los programas siguientes:

  •  Piso de refugiados
  •  Programa de sensibilización
  •  Programa de prisiones
  •  Programa de vivienda
  •  Educadores de calle
  •  Clases de castellano

También ampliamos nuestro ámbito de actuación abriendo un centro en el municipio de Lepe, para informar y asesorar en temas jurídicos y sociales.

   
 
  •  Consolidación:
 
 
 

Durante los años 1994-1997, se consolida nuestro trabajo empezando a ser referentes en la provincia de Huelva en materia de inmigración. Así también, la asociación se organiza en tres áreas de trabajo debido a la ampliación de programas:

  •  Área de Acción Social
  •  Área de Promoción Educativa
  •  Área de Sensibilización y Formación

Seguimos manteniendo los programas anteriores excepto el piso de refugiados, educadores de calles y el programa de prisiones.

Nuevamente ampliamos nuestro ámbito de actuación abriendo otro centro en el municipio de Moguer, y poniendo en marcha el programa de Intervención con trabajadores agrícolas de temporada, para atender la realidad cada vez más emergente que se daba, con la llegada de la campaña de la fresa.

   
 
  •  Nuevos horizontes:
 
 
  Durante 1998-2000 mantenemos nuestro crecimiento en recursos, optando por la preferencia ya iniciada con los socios económicos, de la autofinanciación. Para ello durante cuatro años tuvimos una caseta en las Fiestas Colombinas, que supuso un aporte de recursos económicos así como una puerta abierta para dar a conocer nuestro proyecto a la sociedad o­nubense .Otra fuente de finaciación propia era la venta de participaciones de lotería para el sorteo de Navidad.

Durante este periodo se comienza a participar de proyectos de la Unión Europea tales como el IMPLICA, destinado al trabajo con mujeres desde una perspectiva sociolaboral.

Se consigue después de varios años trabajando en el ámbito educativo, un convenio de colaboración con la Consejeria de Educación que sostiene esta línea de intervención. Como consecuencia de ello no se continúan las clases de castellano en la asociación, en la medida que esta necesidad comienza a estar cubierta por la administración educativa a través de los centros de educación permanente, centrando nuestra labor en la coordinación de acciones con este profesorado.